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A Mohamed le asesinaron a su mujer y sus hijos
Dónde se echa a morir el hombre roto,
en qué territorio de arena celeste su grito,
en qué navío de luto surca su desgarradura.
Cuándo fue destinado a convertirse en ruina,
desde qué raíz le crecieron los hijos
enredados en qué sustancia moribunda.
Ordenaron de tan lejos su aullido,
su tajo en el alma, el rayo de la muerte.
Por la misma herida de sus manos vacías
sangrará hasta partirse nuevamente
desgajado, siempre y siempre.
Una y otra vez, en su propio hueco,
como una gota de plegaria, de preguntas
infinitas.
Gabriel Impaglione
de Bagdad y otros poemas, Edit. El Taller del Poeta, Galicia, 2003.
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